Historia

Una Mirada Atrás

El edificio es un antiguo Palacio del Siglo XVI totalmente restaurado y acondicionado para el disfrute de los sentidos.

La que fuera residencia del antiguo Conde de Casafuerte, Yosef Montoya, se ha reconvertido en una encantadora Hospedería y acogedor Restaurante donde su decoración plasma la mezcla idónea de diversos estilos, dotándolo de un ambiente inigualable de confort que resalta aún más su valor histórico.

El Palacio es un espléndido edificio de piedra sillar con vestigios en el siglo XV, a cuyo interior se accede por una puerta en arco de medio punto enmarcado por un alfiz. Son de gran admiración los herrajes que refuerzan esta entrada principal y el escudo blasón, símbolo de la antigua casa, de trece estrellas de ocho puntas, que vigila dicha entrada desde la parte superior.

Como remanente de antiguos usos del Palacio, el edificio cuenta con unos magníficos calados excavados en la piedra que hacían las veces de almacén y cría de una antigua bodega. También desde estos calados se descubrió un antiguo pasadizo que debía servir de ruta de escape en los orígenes del Palacio como torreón defensivo.

Los primeros indicios de esta construcción datan del Siglo XI, tiempos en los que estas tierras pertenecían al Reino de Navarra. Existen escritos de la época que hablan de la existencia de una Casa Fuerte al lado de la Iglesia en esta zona. Tiempo después, el edificio Palacio pasó a pertenecer al Marquesado de Mortara.

En el Siglo XVIII, el Rey Fernando VI otorga el Palacio, como reconocimiento a los servicios prestados, a un valido suyo, D. José de Montoya y Orbaneja, corregidor y virrey de Lima. Este fundó el Condado de Casafuerte que, a día de hoy, sigue existiendo.

Además del valor histórico del Palacio también destacaremos la labor de recuperación y conservación de los elementos decorativos y arquitectónicos originales del Palacio. Cabe mencionar las cerámicas de los suelos y las paredes, hechas a mano en Talavera de la Reina (uno de los focos de alfarería más importante de su momento). En la escalera principal predomina una balaustrada presidida por un cuadro que ilustra a María Magdalena, de Antonio María Esquivel, pintor de la Corte de Fernando VII.

La rehabilitación del Palacio Casafuerte empezó en el 2006, abriendo en primera estancia su restaurante y zona de jardines. Posteriormente en el 2011 se inauguró el hotel con sus cinco habitaciones. En 2017 se procedió al cambio generacional cogiendo el relevo de la dirección el hijo menor de la familia Lombillo-Vozmediano, Daniel. Junto con este cambio se acometió un renove y mejora de las instalaciones del Palacio Casafuerte: ampliación de la cocina, creación de un salón social-cafetería, apertura de una nueva terraza exterior, renovación de los jardines e instalación de calefacción radiante en los comedores.